

Había una vez un lobito llamado Mateo.
Mateo vivía en un bosque verde y bonito. Pero un día notó algo raro...
El río estaba lleno de botellas.
Los árboles tenían basura en sus raíces.
Y los pajaritos ya no cantaban tan fuerte.
"Algo está mal" pensó Bruno. "Yo quiero ayudar a la naturaleza"
Juntó a sus amigos, y les dijo:
"El bosque es nuestro hogar. Tenemos que cuidarlo" dijo Bruno.
Se pusieron a trabajar.
Mateo sacó las botellas del río.
Lola plantó semillas nuevas.
Titi recogió basura con sus patitas.
Nico hizo cárteles.
Al principio fue difícil. Estaban cansados y sudaban.
Pero cada día el bosque se veía mejor.
Los demás animales vieron y se unieron.
Vinieron ardillas, ciervos, tortugas... ¡todo el bosque!
Entre todos limpiaron, plantaron y regaron.
Al mes el río volvió a brillar.
Las flores salieron nuevamente.
Y los pajaritos cantaban más fuerte que nunca
Esa noche, bajo la luna, Bruno aulló feliz.
No era un aullido triste. Era un aullido de orgullo.
Bruno entendió que:
"No tienes que ser grande para ayudar.
Con una patita chiquita y un corazón grande, puedes cuidar el mundo entero"_* 💚
FIN

